Rosario 1 exploró la realidad del mercado de libros usados en Posadas, centrándose en las experiencias de emprendedores como Ivana Alegre de «Forastera Libros» y Francisco Almeida de «Amigos de los Libros», referentes de la comunidad de lectores de libros usados en la ciudad de Posadas. A pesar de la creciente digitalización, existe una comunidad fiel de lectores que busca la conexión emocional y la nostalgia que ofrecen los libros físicos. Los emprendedores destacan la importancia de los libros usados, que son más accesibles económicamente y permiten a los lectores disfrutar de la lectura sin romper sus billeteras.
Para Ivana Alegre, propietaria del local “Forastera Libros” ubicado en el microcentro de la ciudad de Posadas en calle Colón, entre Tucumán y Santiago del Estero. “Hay gente que le gusta el libro usado, le gusta lo amarillo, le gusta el olor. O algo que tiene más vida, tiene algo nostálgico como es comprar vinilo”.
– ¿Cómo ves el mercado actualmente? Hay un mercado, no sé si cautivo, pero un mercado que siempre compra…
No son de forma masiva los lectores, pero hay una comunidad que somos pocos, pero hay resistencia y hay como una comunidad todavía fiel de libros usados. Que buscan los libros usados.
– Y en esta época donde todo es digital y se cree que los libros digitales son los reyes, ¿no?
Sí, pero todavía hay personas que buscan la motricidad del libro. Que no se pierda lo que es un libro. Un papel, como un cómics, un manga. ¿Por qué la gente compra mangas? El cómics, todavía eso.
– Y aparte obviamente que es otro precio a los libros nuevos, ¿no?
Y además de eso es un precio más económico, a mitad de precio. Un ejemplo, un Harry Potter usado es un 50% menos que un libro nuevo.
– Y tus clientes, diríamos asiduos, ¿qué más buscan? ¿Ficción, no ficción?
Sí, es muy complejo, es muy personal la lectura. Porque hay personas que leen solo política, hay personas que leen solo filosofía, un grupo de estudiantes de filosofía. Por ejemplo, hay una chica que leía literatura de época, hay gente que lee poesía, hay gente que lee solo ficción, hay personas que leen cosas de espiritualidad. O sea, es muy personal.
– ¿Y los que buscan más los libros usados son los jóvenes, los adultos?
Y vos sabes que yo veo que hoy, que hace más de 5 años me dedico a esto… los que más llegan son jóvenes. No puedo creer que sean los jóvenes los que más leen. Y hay grupos de gente grande, pero más reducido, pero hay más jóvenes, increíble.
– O sea, tu mayor nicho de clientes son jóvenes…
Jóvenes menos de 30, 35, 35 para abajo.
– ¿Y estos buscan tanto no ficción como ficción?
Sí, novelas, filosofía, ensayos, investigación, ciencia.
– ¿Crees que el mercado de los libros usados nunca se va a acabar?
Yo creo que nunca se va a acabar. A mí, desde mi mirada, creo que todavía hay como una resistencia. Yo aposté a los libros usados porque siempre me gustó leer, siempre mi ambiente fue recurrir a las librerías de segunda mano. Aposté y todavía hay una resistencia. No es masiva, pero creo que en este momento todavía está vigente.
– Acá en la ciudad hay pocos que se dedican a esto, ¿no?
Sí, en Buenos Aires se puede ver que es más masivo, pero todavía los libros usados tienen un nicho, una comunidad.
– Y hace pocos años se había visto una idea de alquiler de libros. ¿Qué te parece eso?
Sí, eso antes lo hacía, pero ahora prefiero hacer canjes, porque después tendría que tener otro método, pero estoy con los canjes. Por ahí más adelante podríamos implementar eso.
– ¿Es difícil, diríamos, económicamente sobrevivir o vivir de la venta de libros usados?
Mira, no solamente vendo libros usados, yo tengo que implementar los libros nuevos, otros títulos y siempre el sector de las librerías fue lo más golpeado en la cultura porque no todos leen, no todos apuestan al conocimiento y todavía somos un sector golpeado, pero bueno, resisto porque me gusta.
– ¿Has visto una merma en la venta?
Y bueno, hay meses que se vende poco y días que se vende mucho, pero todavía hay movimiento, y todavía no todo está perdido.
– ¿Cuáles son los meses que hay más ventas?
Prácticamente diciembre, ahora empiezan las clases, enero es parado, entonces hay vacaciones o hay gente que viene a buscar libros para ir de vacaciones.
– Y si quisieras decirle a algún joven que apueste por los libros físicos, en vez de los libros digitales, que lea los libros físicos, ¿por qué tendría que hacerlo?
Yo para no perder lo que sería la palabra “libro”, porque vos agarrás internet y podés leer por PDF, pero a mí me gusta el tema del libro, el fetiche del libro y además es también por la vista, no sé, tiene algo el material del libro que no tiene internet.
– Obviamente también después de toda esta crisis de los últimos años, las librerías han entrado en un dilema existencial, ¿no? El sobrevivir o el irse a otro…
Y sí, por eso muchas librerías habrán cerrado, librerías en Buenos Aires, porque sí, pocas personas… por eso yo digo que siempre es el sector más golpeado, pero algunas resisten a través del tiempo y otras, bueno, buscan otro camino y se van. Depende también de las políticas que tome el dueño de la librería, depende de un montón de funciones.
– ¿Y tenés alguna estadística de cuántos libros vendés por mes?
No sé, una estadística, no sé si exacta, pero más de 50 vendo por mes de todos los géneros, autoayuda se vende también bastante, educación financiera.
– Bueno, pero para vender 50 libros por mes es un buen promedio…
Sí, yo creo que todavía las personas están buscando la información, que no sea por internet, están buscando todavía el conocimiento.
Almeida Neto: “La persona que lee tiene más vocabulario”
Por su parte, el docente y librero Francisco Leonardo de Almeida Neto consideró que la venta de libros usados en Posadas está siendo interesante: “tenemos una ciudad universitaria, ¿no? Entonces hay literatura constante, no sólo de parte de los alumnos, sino también de parte de los profesores, los investigadores. Además, el consumo general para literatura moderna, novela, cuentos, literatura regional”.
Su emprendimiento se llama “Amigos de los Libros”: un espacio en calle Mariano Moreno, entre Estado de Israel y España, en la ciudad de Posadas, donde se pueden encontrar libros usados con un cuidado muy especial y detallado. Cada uno de ellos (más de 2.000 ejemplares) se encuentran perfectamente ordenados y envueltos en celofán transparente, para cuidarlos del polvo y la humedad. Estos libros también se pueden ver y comprar online en www.amigosdeloslibros.com.ar/
Almeida Neto, Brasileño nacido en la ciudad de San Pablo, se radicó en Misiones en 2006 y mientras estudiaba el Profesorado de Portugués en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Misiones comenzó a vender libros de manera ambulante y mediante una feria-librería con base en Facebook, en una iniciativa que fue creciendo y consolidándose con el paso del tiempo sin perder el cariz artesanal, autogestivo y la esencia del amor por la lectura.
Francisco busca y compra libros usados, que en general la gente guarda en cajas por años: él los restaura en caso de que sea necesario y así los deja en condiciones para que alguien los adquiera a precio accesible y sobre todo, los lea. Además, fue sumando a lo largo de los años muchos ejemplares nuevos a su muy variado catálogo.
– ¿Cómo viene la venta en el último tiempo? ¿Cuántos libros aproximadamente se venden por mes?
Y mira, yo nunca hice ese contexto exacto, ¿no? Pero cada mes es distinto. Pero podemos decir unos cien libros por mes, tal vez, posiblemente.
– Y los clientes que compran en tu librería, ¿son más adultos, jóvenes?
Nosotros hemos tenido bien variado, ¿no? No tiene que ver tanto con el perfil etario, sino la cantidad de lectores que tenemos. Yo estimo siempre que un tercio de la población es lectora. Y en ese tercio hay de todo. Hay jóvenes, hay adultos, por supuesto. Los jóvenes conocen mucho más la literatura. Entonces van aprendiendo, van leyendo, van conociendo los autores, van interesados en otros temas, novelas, literaturas regionales, libros más técnicos y académicos sobre la formación de cada uno.
– ¿Por qué cree que ha resurgido el tema de la venta y la compra de libros usados en la ciudad?
Bueno, yo creo que primeramente se debe al hecho de que, en la pandemia, ¿no? muchos de los libros dejaron de hacerse masivamente, dejaron de imprimirse. Lo que hizo fue que los libros, de alguna manera, subieron su precio también. Cuando no se produjo, se encareció bastante. Y bueno, ya al encarecer, la gente empezó a migrar a algo más económico, ¿no? Y los libros usados justamente atendían esa demanda. Además, con la pandemia mucha gente empezó a leer en PDF, ¿no? Muchos libros quedaron disponibles como digital y la verdad que incluso los autores médicos dicen que la experiencia de literatura digital no es muy buena. Además, para los que leemos lo digital sabemos que no es lo mismo. Entonces, es otra experiencia leerlo en papel. Entonces, creo que también por eso, por estas cuestiones del digital, el precio… la gente migró a libros usados como una alternativa en la ciudad para tener ese placer de la lectura en papel.
– Y también por una cuestión cultural, ¿no? Porque el argentino es muy del libro físico, de tocarlo, de usarlo, de rayarlo…
¿Y dentro de su librería qué es lo que más busca la gente? ¿Libros de ficción, de no ficción? Yo creo que a mí me buscan más por los libros académicos. En verdad, fue ese el primer tipo de literatura que empecé vendiendo. Luego los libros infantiles, libros científicos, libros de estudio, literatura regional también. Y después fui incorporando esos otros tipos de libros como literatura infantil, literatura cristiana. Y seguimos incorporándolo a poco. Entonces, vamos a decir así, la gente que me compra de otras provincias me busca más por los libros académicos o técnicos, pero también me compran la población local y literatura…
– Literatura local que no se consigue nueva, ¿no?
Exacto. O usados. Hay libros que se hicieron una sola vez, que tienen 20, 30, 50, 60 años. Y esos libros, bueno, lo encontramos…hay libros de los años 30, por ejemplo, una colección que yo siempre menciono, la biblioteca Primor, que era una colección de 200 libros, ya vendimos varias unidades de esos, ya nos quedan poquitos para dar a los coleccionistas de esos libros.
– ¿Qué le puede decir a esa gente que cree en el mito de que los jóvenes ya no leen?
Yo creo que es equivocado, yo creo que el pueblo terminará leyendo por una cuestión de crecimiento, de desarrollo personal, también está ese nuevo título de desarrollo personal, ¿no? Y llegará al libro de papel por una cuestión de practicidad y también de placer, ¿no? Entonces, yo no puedo decir que toda la población va a leer, pero los jóvenes sí leerán por una cuestión de desarrollo personal, una cuestión de búsqueda de conocimiento, incluso de vocabulario… la persona que lee tiene más vocabulario, y también por concentración, también el nivel de concentración que el libro aporta, es muy distinto a otro tipo de medios formador, ¿no?
– Y aparte también por una cuestión de practicidad, ¿no?
Sí, el libro es muy práctico, uno con una luz natural ya lo puede ver, hay libros de todos tamaños, libros pocket, libros grandes, en realidad el libro es una invención que vino para quedarse, que hace milenios que está ahí… y una vez leí un artículo que decía que era una de las 20 cosas que nunca se va a dejar de ser.
– Vos tenés una librería que se llama “Amigos de los Libros”, ¿por qué ese nombre?
Exactamente. ¿Por qué ese nombre? porque creo que viene un poco de esa idea de cultivar la literatura, de cultivar los libros, de protegerlos, ¿no? porque el libro usado es un libro más delicado que el nuevo, que tiene una existencia mucho más sólida… el usado necesita limpieza, a veces algún tipo de reparación, protección, ¿no? Entonces tratamos de ver el libro como algo importante, como parte de nuestra… ya sabemos que es parte de nuestra cultura, pero aparte de nuestra propia historia, ¿no? Entonces, la idea de “Amigos de los Libros” era justamente rescatar esa idea de la gente que lee. El libro no importa si es nuevo o usado, pero lo lee, y en ese lugar van a encontrar esos libros. También tengo libros nuevos, de la Editorial Universitaria.
– Para quienes quieren conocer tu librería en la ciudad de Posadas, ¿cómo pueden llegar o comprar algún libro de manera digital?
Bueno, en este momento estamos en vacaciones, la librería está cerrada, pero pueden visitar nuestra página web www.amigosdeloslibros.com.ar
Pueden visitar ahí y hacer el pedido de los libros que tenemos disponible y luego mandamos a cualquier parte de Argentina. Y bueno, pasados estos tiempos de vacaciones, estaremos como siempre en calle Mariano Moreno, entre Estado de Israel y España.