En el marco del Día Mundial de la lucha contra la depresión, Rosario 1 dialogó con Yamila Volpe, psicóloga, MP 1205. La profesional, quien es también especialista en psicopatología de la alimentación en Posadas, subrayó la crucial relación entre la alimentación y la salud emocional. La depresión, caracterizada por una persistente sensación de tristeza y vacío, puede verse influenciada por hábitos alimenticios y el estilo de vida. Durante la entrevista, se abordó cómo la psico-nutrición, que estudia la conexión entre la alimentación y el bienestar psicológico, puede ser un componente vital en el tratamiento de la depresión. La especialista apuntó a la importancia de adoptar una dieta balanceada y saludable, ya que esto no solo mejora el estado físico, sino que también impacta positivamente en el estado anímico.
– Queremos saber, en principio, ¿qué es la depresión y cómo afecta a la persona que lo padece y al círculo íntimo?
Este es un día que se da prioridad a poder concientizar sobre el cuadro, el trastorno. La depresión es una enfermedad mental que afecta al estado anímico de la persona, es decir, al funcionamiento general. Y se caracteriza por una sensación persistente de tristeza o de vacío o desesperanza que puede interferir en la vida cotidiana de la persona. Nosotros podemos tomar como indicador desde la terapia a un cuadro de depresión por cambios en el estado anímico, alteraciones en el sueño, el apetito, la energía, la concentración y demás.
– ¿Esto surge por problemas químicos en el cerebro?
Una de las causas puede ser a raíz de desequilibrios químicos en el cerebro, pero no es la única. La depresión se puede desencadenar por factores de estrés, por ejemplo, pérdidas, cambios importantes en la vida.
– ¿Y por factores genéticos también?
Sí, sí, sí. Es una patología compleja que hay que indagar caso por caso, pero puede estar asociada a la genética dentro de uno de los factores que contribuyen con la depresión.
– ¿Y también a un estilo de vida o una situación particular dentro de una familia?
Sí, por supuesto. Hay que tener muy bien claro cuál es el contexto de la persona y obviamente el estilo de vida, si hay una alimentación adecuada, si se siguen hábitos saludables, buen descanso, ejercicio y demás van a influir en lo que es el desarrollo del cuadro.
– ¿Cómo se puede diferenciar lo que es un “bajón anímico común” de una depresión y después obviamente de una depresión mayor?
Me parece importante empezar aclarando que es un periodo permanente prolongado en el tiempo en donde la persona va a tener ciertas características ligadas a pensamientos negativos de sí mismo o al futuro, a la persona que los rodea, cansancio y falta de energía, sensación de vacío, pérdida de la capacidad de disfrute, sentimiento de culpa quizás excesiva, alteraciones de sueño, la alimentación y todas esas características hacen a un cuadro un conjunto de depresión y justamente eso es lo que le diferencia de una sensación de tristeza o irritabilidad pasajera. Es re importante remarcar que no se trata solo de esa sensación de tristeza, la tristeza es una emoción, sino que involucra el conjunto de signos que te acabo de mencionar que están relacionados y que son prolongados en el tiempo.

– ¿Y esta prolongación en el tiempo sería como de mayor a seis meses?
Sí, el manual diagnóstico de los trastornos mentales del DCM es una herramienta que se utiliza desde psicología y es de psiquiatría para poder determinar la presencia de un trastorno y por ende cuál va a ser el tratamiento más adecuado y en función de eso se comienza a abordar la patología. Entonces podemos decir que sí, que son a partir de seis meses.
– Se ha dicho también que la depresión y la ansiedad son como las pandemias del siglo XXI, ¿es así?
Bueno, acá influye mucho el contexto sociocultural en el que estamos inmersos y sobre todo los mandatos a nivel social que un poco afloran en la actualidad que tienen que ver con la productividad, con esta necesidad si se quiere de estar activos, de disfrutar, de alcanzar un bienestar como máximo. Y en función de eso también empiezan a aparecer cuestiones que no van con la norma o con lo que la sociedad examina y muchas veces son caracterizadas como cuestiones patológicas. Obviamente, de nuevo, hay que indagar el caso por caso, pero sí, influye mucho el contexto en el que estamos inmersos.
– ¿Y cómo trabajan los psicólogos junto con los psiquiatras para abordar este problema tan complejo?
Bien, es importante remarcar que el abordaje es integral, por consecuente se trabaja desde la terapia, los psicólogos, depende obviamente de la orientación, mi orientación es terapia cognitiva-conductual, pero hacemos foco en tres elementos de este tipo de orientación. Los pensamientos, las emociones y las conductas. Entendemos que cuando hay un trastorno, una patología con la que viene el paciente, hay un desequilibrio en el orden de estos elementos. Esto quiere decir que, por ejemplo, una persona con depresión, que tiene pensamientos negativos en relación a su persona, a su cultura, al contexto que lo rodea, va a tener emociones asociadas a la orientación que le va a dar a esos elementos y por ende va a actuar consecuentemente relacionado a esa emoción y a esos pensamientos negativos que tiene. Por ende, desde terapia lo que intentamos hacer es trabajar sobre el sistema de creencias de esa persona, los pensamientos más profundos que tiene, para poder encontrar pensamientos alternativos si se quiere y que modifique la orientación que le da a la realidad, a sí mismo, en función de las expectativas que tiene a futuro y demás, para poder encontrar el equilibrio entre el pensamiento, la emoción y la conducta. En algunos casos es necesario que el trabajo sea interdisciplinario y que el paciente, además de asistir a terapia, pueda tratarse con un psiquiatra para que reciba la medicación necesaria y pueda trabajar más profundamente estas cuestiones psicológicas que te estoy comentando. Hay muchos casos en donde la persona viene muy angustiada, con mucha irritabilidad, con pensamientos negativos y demás que hacen que no se puedan abordar de base estas cuestiones psicológicas y por eso es muy necesario, puntualmente en esos casos, trabajar con psiquiatría, con la toma de medicación para que la persona se pueda regular y así trabajar en profundidad.
– ¿Los casos que generalmente tratás de depresión también vienen con TOC?
Mira, particularmente los casos que trabajé de depresión no estuvieron asociados con esa patología, sí he trabajado con pacientes con trastorno de ansiedad y TOC.
– O sea es más común encontrar ansiedad y TOC que TOC y depresión…
Pueden estar relacionados particularmente, pero los casos que yo trabajé, como te comentaba, no.
– De los casos que has tratado justamente, ¿han sido mayoritariamente de depresión o de otros problemas psicológicos aquí en la ciudad de Posadas?
Mira, yo tengo una especialización en psicología y psicopatología de la alimentación y en muchos casos que trabajé tanto de manera presencial como virtual, atiendo a pacientes de varias provincias, estuvieron asociados con algún trastorno de la conducta alimentaria y depresión.
– ¿Vos decís que hay una relación íntima entre cómo uno se alimenta y algunos problemas psicológicos?
Sí, por supuesto. De hecho, la psico-nutrición, que es un término que está empezando a cobrar mucha relevancia hoy en día y que es la disciplina que se avoca a poder estudiar la relación entre los elementos psicológicos y la alimentación que llevamos, un poco dictamina y coloca sobre la mesa la relevancia que tiene, no solo la alimentación, sino los hábitos sobre nuestro estado anímico.
– O sea que es importante alimentarse bien, no solamente por una cuestión de verse bien físicamente, sino también emocionalmente.
Sí, por supuesto. Entender cuál es el contexto en el que nos alimentamos, conocer cuál es la relación con la comida, obviamente llevar una alimentación balanceada, poder poner nombre y poder poner en palabra las emociones y que no sean reguladas a través de la alimentación.
– Y generalmente, cuando uno empieza un tratamiento psicológico por depresión, ¿cuánto tiempo lleva hasta que uno, si se quiere, está de alta? ¿O es para toda la vida?
Mira, no podría hablarte de términos específicos porque el progreso del paciente depende particularmente de las características y del proceso y de los ritmos que tenga, pero es muy necesario, acá recalco, que se haga el acompañamiento y que el paciente esté comprometido con el proceso de terapia y si también recibe atención psiquiátrica, lo mismo. No te puedo dar un parámetro específico en cuanto a tiempo.
– Claro, un tiempo estandarizado….
La idea es poder concientizar y dar a conocer un poquito más sobre este cuadro justamente para, si la persona está pasando alguna situación de depresión, pueda pedir ayuda, pueda consultar y recibir el tratamiento que necesita.
– Lo importante siempre es pedir ayuda, nunca quedarse con las angustias por dentro, ¿no?
Sí, por supuesto, expresarse, pedir ayuda médica, pedir ayuda terapéutica, hablar sobre las emociones.