La sala incluye un equipo de ósmosis con alta capacidad de agua y tres nuevas máquinas para diálisis que fortalecen este servicio

Con una inversión de 150 millones de pesos, el Hospital Domingo Funes de Villa Caeiro renovó su sala de hemodiálisis y se convirtió en el primer hospital del interior cordobés en poder brindar dicho tratamiento a pacientes crónicos.
A su vez, la sala incorpora tres máquinas innovadoras para diálisis y un equipo de ósmosis de 500 litros de capacidad de agua. Con estas mejoras técnicas, el elenco médico busca ayudar a los pacientes que residen en el hospital, como también a aquellos nuevos usuarios que necesiten del tratamiento.
En su recorrido por el Servicio de Diagnóstico, el titular de la cartera sanitaria, Ricardo Pieckenstainer, expresó: «Hemos inaugurado esta nueva sala de hemodiálisis, incorporando tecnología, equipamiento, recursos y personal ”.
En relación a la tecnología con la que ahora cuenta el hospital, encontramos la nueva máquina de ósmosis: un equipo que posee una capacidad de almacenamiento de agua que permite autonomía para realizar tratamientos aún cuando hubiera problemas de suministro. Asimismo, trabaja con un sistema automático de filtrado, generando que el agua se mantenga siempre limpia y purificada.
Antes de la inauguración de la sala, el tratamiento estaba limitado a aquellos pacientes que residían en el hospital.
Ampliación del Servicio de Diagnóstico por imágenes
Diferentes funcionarios del área de la salud, entre los cuales se encuentran Carlos Giordana y el equipo directivo del hospital, recorrieron los pasillos del lugar para supervisar y contribuir con avances.

Dentro de los trabajos que se realizan en el Servicio de Diagnóstico se incluyen la remodelación integral de las dependencias, una nueva circulación entre consultorios y pasillos técnicos, puntos de visualización de los estudios, y la reconstrucción del espacio para incorporar un nuevo equipo de rayos y un mamógrafo de última tecnología.
Por su parte, el equipo supervisó la obra de entubamiento y drenaje en el ingreso a la Guardia; verificaron los avances en la perforación y red de agua y visitaron la Oficina de Recupero del Gasto. Además, se interiorizaron sobre mejoras en el estacionamiento y el ambiente del edificio central.
“En los últimos meses, pudimos completar obras muy ambiciosas que venimos haciendo en el exterior del hospital, como son la obra de provisión de agua potable, con una perforación propia y una obra de pluviales, algo que era de vital importancia para nuestro hospital y que es un anhelo histórico” concluyó Julio Sierra, director del hospital.