Música, cultura y gastronomía, fueron los ejes centrales de la actividad que se consolida como un evento clave del verano mendocino.

Malargüe celebró la segunda noche de su emblemática Fiesta Nacional del Chivo, un evento que combina tradición, música y gastronomía para destacar la cultura mendocina. Desde temprano, la Expo Caprina y Ovina recibió a los amantes de la crianza caprina, quienes pudieron admirar una variedad de razas en exhibición.
En el Polideportivo Malal-Hue, el Certamen de Canto y Danza reunió a talentos locales y nacionales, mientras el escenario Crianceros Malargüinos se preparaba para una noche inolvidable.
El locutor Ricardo Farias dio inicio oficial a la velada, marcando un momento emotivo para los presentes. Entre los artistas destacados estuvieron Clave Privada, Grupo Ilusión, Jonathan González y Seba Ferreira, quienes aportaron ritmos vibrantes y llenos de energía
Uno de los momentos más esperados fue la presentación de Los Nombradores del Alba, quienes conectaron con el público gracias a su estilo folclórico arraigado en las tradiciones argentinas.






Desde Córdoba, Juli Cardozo cautivó a la audiencia con una versatilidad musical que abarcó géneros como bachata, cumbia y reguetón. Su actuación fue un reflejo del talento joven que representa la diversidad cultural del país.
Además de la música, el predio contó con quinchos, stands gastronómicos, food trucks y espacios para artesanos y emprendedores. Estos puntos no solo ofrecieron una experiencia cultural integral, sino que también generaron un importante impacto económico para Malargüe.
La noche continuó con la energía de Agustín Lineros, quien deleitó al público con canciones de mariachi, y culminó con la explosiva presentación de Banda XXI, cuyo cuarteto hizo bailar a todos los asistentes.
Con la cobertura de la TV Pública, la Fiesta Nacional del Chivo reafirmó una vez más su lugar como uno de los eventos más importantes del verano mendocino. La grilla artística, que fusiona tradición y modernidad, atrajo a públicos de todas las edades, consolidando el evento como un pilar de la identidad cultural local.