Córdoba ofrece un recorrido por viñedos, bodegas y aromas característico de las sierras

Haciendo un breve repaso histórico, el maridaje entre el vino y Córdoba nació con los jesuitas en el siglo XVII, cuando plantaron las primeras cepas en las Estancias de Jesús María. Hoy día, la provincia es dueña de una amplia variedad de uvas añejadas en robles, cuyos vinos de crianza permiten evocar hierbas, flores, frutas, tabacos y cueros con aires serranos.
Las sierras de Córdoba y su recorrido por viñedos, bodegas, aromas y bouquets le añaden a la visita un sabor especial no sólo para los amantes del vino, sino para todos los turistas que deseen vivir esta experiencia.
En este sentido, se ofrecen visitas guiadas y servicios gastronómicos para que los invitados puedan degustar de diferentes vinos y comidas. De esta manera, mientras estimulan su paladar, pueden recorrer viñedos y bodegas icónicas de la región.
En una entrevista pasada, Nora Cingolani, miembro de la Agencia Córdoba Turismo y responsable del producto Turístico Caminos del Vino, expresó: «Es un producto turístico que nos acompaña en los mejores lugares de la provincia. El vino se obtiene en cinco regiones: Punilla, Calamuchita, Traslasierras, el norte de Córdoba y sierras chicas”.
A su vez, la funcionaria destacó la calidad de su producto, con premios internacionales que lo avalan, y aseguró que año a año siguen trabajando para mejorar la calidad de sus vinos.
“El vino es cultura; el vino percibe todo su entorno y por eso hablamos de esos maridajes regionales, territoriales y con la gente.” agregó.
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