La ola de calor y la salida de servicio de dos centrales hidroeléctricas complicaron el suministro en la región. Autoridades y organismos trabajan en un plan de contingencia para mitigar el impacto.

Ante la creciente demanda energética y la avería de dos centrales hidroeléctricas del sistema Nihuiles, el municipio de General Alvear conformó un Comité de Crisis para hacer frente a la emergencia eléctrica que afecta al sur de Mendoza. La situación, agravada por una reciente tormenta, podría extenderse por más de seis meses, lo que ha llevado a una movilización urgente de distintos sectores.
El intendente Alejandro Molero encabeza este comité, cuyo principal objetivo es garantizar la continuidad de los servicios esenciales en caso de apagones prolongados. “Este plan consiste en coordinar para que, si esto sucede, estemos todos ya sabiendo qué es lo que tienen que hacer cada uno para minimizar los efectos de este problema”, explicó el jefe comunal.
La reunión contó con la presencia de representantes de cooperativas eléctricas, la Policía de Mendoza, la Cámara de Comercio, Defensa Civil, Contingencias Sociales, el Consejo de Seguridad y el Hospital de General Alvear, quienes trabajan en conjunto para mitigar los efectos de la crisis.
Actualmente, la generación de energía depende de las centrales Nihuil-1 y, posiblemente, Nihuil-4, mientras que Nihuil-2 y Nihuil-3 siguen fuera de funcionamiento. Mauricio Iboldi, jefe del Área Técnica de Cecsagal, advirtió sobre la posibilidad de cortes programados y rotativos, priorizando el suministro a hospitales, centros de salud y otros servicios esenciales.
Desde el municipio y las entidades energéticas instan a la población a adoptar hábitos de consumo responsable para evitar un colapso mayor. La coordinación entre los organismos involucrados y la cooperación de la comunidad serán claves para sobrellevar esta emergencia sin precedentes en la región.