Malasia rehabilitó establecimientos para la importación de lácteos y carne vacuna. El país oriental es un gran importador de estos productos, por más de US$2.000 millones.

Algo es algo y, ante los bolsillos flacos locales que no traccionan el consumo, las empresas miran con buenos ojos poder exportar. Por eso, cada granito de arena sirve.
En este caso, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca informó que Malasia confirmó la aprobación de tres establecimientos argentinos para la exportación de productos lácteos, concretando el mantenimiento de un mercado muy importante para la cadena láctea argentina.
«En el marco del intercambio bilateral se destaca que el Senasa presentó previamente la información documental requerida y recibió una delegación del DVS malayo para la auditoría técnica», explicó Agricultura.
La habilitación comprende dos establecimientos de la empresa Molfino Hnos S.A. y uno de Arla Foods Ingredients S.A., que podrán exportar productos tales como quesos, leche en polvo, manteca, caseína, concentrados de proteína y suero, permeato de suero en polvo y proteína funcional de leche.
Asimismo, la autoridad sanitaria malaya confirmó la revalidación del establecimiento Azul Natural Beef S.A. para continuar exportando carne bovina enfriada y congelada y vísceras refrigeradas o congeladas, conforme a los productos autorizados para ese mercado.

Estas habilitaciones surgen como resultado de la misión de auditoría conjunta realizada por los Departamentos malayos de Servicios Veterinarios (DVS) y de Desarrollo Islámico (JAKIM) en la República Argentina entre el 18 y el 29 de abril de 2026.
En 2025, Malasia importó US$ 1.393 millones de productos lácteos y US$ 862 millones de carne bovina, mayormente congelada; US$ 48 millones de menudencias bovinas, evidenciando la relevancia de este destino.