Un espacio de conciliación y el deseo de tres adolescentes resultaron clave para la resolución de una jueza de familia de San Carlos de Bariloche de otorgar una adopción integral y una triple filiación. De esta manera, los adolescentes, fueron reconocidos legalmente como hijos de dos mujeres sin perder el vínculo con su madre biológica.
Hace cinco años, en 2017, la madre (ahora adoptiva) formalizó su vínculo con el padre de los adolescentes a través del matrimonio. Desde entonces, desempeñó un rol fundamental en la vida de los tres, especialmente después de que el progenitor fue condenado ya que actualmente se encuentra con prisión domiciliaria.
Ante esta situación, la mujer inició una demanda de adopción por integración de los adolescentes. Sin embargo, la madre biológica se opuso. Y, aunque reconoció que sus hijos vivían mayormente con la actora y el progenitor, destacó que mantenía un buen vínculo con ellos.
El testimonio de los adolescentes fue determinante. Durante las audiencias, expresaron su deseo de ser reconocidos legalmente como hijos de ambas mujeres y subrayaron la importancia de los roles que cada una desempeñaba en sus vidas y solicitaron que el apellido de la madre adoptiva fuera incorporado, reflejando así su identidad familiar ampliada.
La jueza optó por no aplicar el artículo 558 del Código Civil y Comercial, que limita los vínculos filiatorios a dos personas. Argumentó que el derecho a la identidad de los adolescentes debía prevalecer.