Te invitamos a un paseo por la historia de la banda argentina que conquistó el mundo. Un recorrido por los comienzos de Soda Stereo, y el origen de este nombre tan particular.

En el año 1979 Gustavo Cerati conoció a Zeta Bosio cuando ambos estudiaban publicidad en la Universidad del Salvador en Buenos Aires. Ambos descubrieron que compartían el amor por la música y una profunda admiración por las bandas The Police y The Cure.
Entonces, comenzaron a soñar con formar una banda juntos y a reclutar músicos. Así formaron su primera banda, Stress, y luego otra llamada Proyecto Erekto, en la cual también estaba un joven Andrés Calamaro, en los teclados.
Años más tarde, durante el verano del ‘81, Gustavo y Zeta volvieron a coincidir, esta vez en Punta del Este, ciudad uruguaya a la que habían viajado con sus respectivas bandas. Cerati era integrante de la banda Sauvage, un grupo de covers de música disco en el que tocaba la guitarra rítmica y cantaba, junto a dos vocalistas inglesas.
Por su parte, Zeta formaba parte de The Morgan, una banda numerosa en la que también estaba Andrés Calamaro. Ese verano no fue sencillo para Cerati, ya que el lugar donde tocaba la banda quebró y no recibieron su paga, quedando varados en Uruguay y sin dinero.
En un intento desesperado, Gustavo y su banda comenzaron a vender los equipos de la discoteca y alquilaron un piano para seguir costeando sus gastos en Punta del Este. En ese contexto, Zeta invitó a Gustavo a unirse a su banda, y esa convivencia en Uruguay fortaleció su amistad y sentó las bases para el proyecto musical que soñaban.



La pieza faltante.
De regreso a Buenos Aires comenzaron a planear seriamente la creación de una banda de rock y el destino jugó a su favor. Charly Alberti, un joven baterista, hijo del reconocido musico Tito Alberti, insistía en llamar por teléfono a María Laura Cerati, para invitarla a salir. La joven evitaba atender sus llamados, hasta que un día fue Gustavo, su hermano, quien respondió el teléfono.
Durante esa conversación, Charly mencionó que tocaba la batería, lo que despertó el interés de quienes serían sus compañeros de banda. Poco después, Cerati y Bosio decidieron visitar a Charly y quedaron impresionados por su talento, su equipamiento y sus gustos musicales similares. La química entre los tres fue instantánea, y el resto es historia.

Soda y Estéreo.
Durante sus clases en la universidad, Gustavo Cerati y Zeta Bosio comenzaron a anotar nombres graciosos y llamativos en un cuaderno, con la intención de encontrar uno adecuado para su nueva banda.
Entre las opciones consideraron nombres como Taras Bulba, Roquefort, Aerosol y Side-Car, hasta que adoptaron el nombre de Los estereotipos, inspirado en una canción de la banda británica The Specials.
Sin embargo, al poco tiempo lo desecharon porque usar la palabra “los” para el nombre de su banda les parecía común, y se sentía como ser una copia de algo.
Finalmente, se les ocurrió combinar dos de las palabras que habían anotado en su lista ‘soda’ y ‘estéreo’, y así nació el icónico nombre Soda Stereo, que reflejaba frescura, modernidad y originalidad, características que definirían a la banda.
Nace una leyenda.
De este modo, la banda quedó conformada por Gustavo Cerati, como voz principal y en la guitarra; Zeta Bosio, quien se encargaba del bajo y los coros, y Charly Alberti, en la batería.
El debut oficial como Soda Stereo ocurrió el 19 de diciembre de 1982 en el cumpleaños de Alfredo Lois, amigo y compañero de la facultad de Zeta y Gustavo, y quien después se convirtió en el director visual de la banda, encargado de sus peinados, vestimenta, tapas y escenarios tan característicos y únicos.
En tanto, Lois fue apodado por Cerati como “el cuarto soda”, por su gran influencia en la estética del grupo. Así fue que Soda Stereo comenzó a construir su legado como una de las bandas más emblemáticas del rock nacional y latinoamericano, y una de las agrupaciones más icónicas e innovadoras del rock en español.
Fuente: Mario Freiria.