Input your search keywords and press Enter.

A 96 años de su nacimiento, un racconto por la vida de Sergio Leone

Sergio Leone nació en Roma, un tres de enero de 1929. Desde que llegó al mundo, su vida estuvo atravesada por el séptimo arte. Su padre Vincenzo, dejó atrás un legado terrateniente y le dio rienda suelta a su espíritu creativo en el teatro, se transformó en Roberto Roberti y conoció a Bice Waleran. La actriz de cine mudo con raíces austriacas se llamaba en realidad Edvige Valcarenghi. Después de 14 años de relación, nació Sergio o Bob Robertson, un seudónimo que escondía un juego de palabras: Bob hijo de Roberto.

La infancia de Leone transcurrió dentro de los sets de filmación. A los 12 años consiguió su primer bolo de bambino en la película de su padre “La bocca sulla strada”. Sin embargo, su retina no logró escapar al contexto histórico y capturó toda la violencia del fascismo en las calles de Roma.

Durante su adolescencia intentó torcer su destino y se inscribió en la carrera de Abogacía pero fue en vano. A los 18 años se involucró de lleno en la industria cinematográfica, eligió el rol de Asistente de dirección y acompañó a grandes directores de cine con su mirada: Vittorio de Sica, Mervyn LeRoy, Robert Wise, William Wyler. Una tarea que en dos ocasiones lo llevó a ocupar la silla del director. Primero tomó el mando en “Los últimos días de Pompeya” reemplazando a Mario Bonnard y, más tarde lo hizo con Robert Aldrich en el film “Sodoma y Gomorra”. 

El creador del Spaghetti Western

En 1960, Leone realizó su primera película: Il Colosso di Rodi. Sin embargo no fue el Peplum el género que catapultó a la fama al director. En 1964, Sergio estrenó en pantalla grande Per un pugno di dollari, al año siguiente llegó Per qualche dollaro in più, y, finalmente, en 1966 Il buono, il brutto, il cattivo. Los tres films inauguraron el spaghetti western, una clase de cine que cocía en la misma olla temáticas y actores americanos con directores italianos en ámbitos geográficos hispanos. La narrativa audiovisual se caracterizaba por el uso del primerísimo primer plano, historias violentas protagonizadas por tipos rudos, la falta de personajes femeninos, el antihéroe sin nombre. Un plato acompañado con la música de Ennio Morricone.

Sergio Leone y Clint Eastwood. Photograph: Christopher Frayling Archive.

Muy lentamente el género inaugurado por Leone fue decayendo. En 1968 llega un western casi crepuscular C’era una volta il West y en 1971 el film menos exitoso Giù la testa. Sin embargo, Sergio tenía en mente un proyecto más ambicioso que le llevó más de 10 años de producción Érase una vez en América. Estrenada en 1984, su versión extendida duró 251 minutos y es considerada su obra maestra. 

Durante su larga trayectoria como director de cine, Sergio Leone sólo recibió dos nominaciones a premios importantes en la categoría mejor director: en los Globos de Oro y en los BAFTA. A pesar de ello, nunca logró ganar. En 1989, con una salud cardiovascular muy frágil, decidió encarar el proyecto cinematográfico “Leningrado” hasta el 30 de abril, día en que su corazón se detuvo. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *