Taste Atlas publicó un ránking internacional donde seleccionó los 50 mejores sándwiches del mundo. En esta lista, cuatro preparaciones argentinas fueron destacadas por sus características y sabores.
El Shawarma, de origen libanés, fue reconocido como el mejor sándwich del mundo, una elección que se justificó por su preparación con carne cocida en un asador vertical, servida en pan de pita con vegetales asados y salsas.
El sándwich de lomo argentino ocupó el 11° lugar con una valoración de 4.4 estrellas. Taste Atlas lo describió como «una versión extrema del sándwich de carne, relleno con lomo en rodajas finas, tomates, cebollas, lechuga, mayonesa, salsa chimichurri, jamón, queso y un huevo frito».
El Choripán, ubicado en el puesto 23° con 4.3 estrellas, fue destacado como «una comida callejera argentina que consiste en un chorizo y una variedad de ingredientes colocados dentro de un pan crujiente».
El sánguche de milanesa, en el puesto 31° con 4.3 estrellas, fue señalado por su popularidad en Tucumán. Según la publicación, «consiste en una baguette dividida o un panecillo largo relleno con milanesa, mayonesa, tomates, zanahoria, lechuga y tomate. También puede incluir jamón y queso».
Finalmente, el Bondipán ocupó el puesto 35° con 4.3 estrellas. Taste Atlas lo definió como «similar al Choripán, pero hecho de bondiola de cerdo asada a la perfección y servida en un pan francés crujiente. La carne se rocía con jugo de limón y a menudo se cubre con chimichurri».
En el ránking, además de los sándwiches argentinos, destacaron preparaciones como el Bánh Mí de Vietnam, el Tombik Döner de Turquía y el Jibarito de Puerto Rico.