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Los hijos de John Lennon, Paul McCartney y Ringo Starr se unen para lanzar una nueva canción

Colaboraran como parte del supergrupo Mantra of the Cosmos.

James McCartney y Sean Lennon se sumaron a Zak Starkey, hijo de Starr y exintegrante de The Who, para grabar la canción ‘Rip-Off’.

Starkey, de 59 años, compartió un extenso adelanto del nuevo tema en su cuenta de Instagram el lunes 16 de junio, acompañado por un pie de foto sencillo: “Voces: Shaun Ryder, James McCartney y Sean Lennon”.

El video de la canción incluye imágenes de Sean Lennon, James McCartney y la banda Mantra of the Cosmos, junto con material de archivo de los Beatles en su época de apogeo.

Starkey formó el grupo en 2023. El proyecto también cuenta con la participación de Shaun Ryder y Mark “Bez” Berry, de Happy Mondays, así como del exbajista de Oasis y Beady Eye, Andy Bell.

Noel Gallagher colaboró anteriormente con Mantra of the Cosmos en su último sencillo, ‘Domino Bones (Gets Dangerous)’. En una entrevista con The Times, el exlíder de Oasis describió el tema como “Dylan, Dali, Ginsberg y una pizca de delirio cósmico. Súmale a Bez bailando con las melodías, Zak en la batería y Andy Bell haciendo lo suyo con las cuerdas y ya está todo dicho”.

No es la primera vez que los hijos de Lennon y McCartney colaboran juntos.

En abril de 2024, la dupla lanzó ‘Primrose Hill’, un homenaje a uno de los miradores más emblemáticos y pintorescos de Londres, ubicado en Regent’s Park.

James, hijo de Sir Paul McCartney y de su primera esposa, la fallecida Linda McCartney, anunció el lanzamiento junto a su “buen amigo” Sean Lennon, y dio a entender que era solo el comienzo de futuras colaboraciones. “Con el lanzamiento de esta canción, siento que realmente estamos empezando a tomar impulso”, escribió en Instagram.

Recientemente, Starkey volvió a ser noticia tras su sorpresivo despido de The Who, luego de que el vocalista Roger Daltrey criticara su desempeño como baterista durante un concierto en el Royal Albert Hall en marzo.

La noticia se conoció por primera vez a través del guitarrista Pete Townshend, quien informó el anuncio a sus seguidores en redes sociales. Townshend escribió un mensaje sobre una foto que decía: “Después de muchos años de gran trabajo en la batería por parte de Zak, llega el momento de un cambio. Es un momento emotivo. Zak tiene muchos proyectos nuevos y le deseo lo mejor”.

También anunció que Scott Devours, quien ya formó parte de la banda solista de Roger Daltrey, reemplazará a Starkey en la batería. “Recíbanlo con cariño”, comentó Townshend.

En respuesta, Starkey publicó un texto sobre la imagen de Townshend, donde señaló que dejar The Who “habría defraudado” a las innumerables personas que lo apoyaron “durante las semanas de caos”, en referencia a que primero fue despedido de la banda y luego readmitido.

“Para aclarar lo de ‘otros proyectos’… sí, tengo otros proyectos y siempre los he tenido”, continuó Starkey, en referencia a su trabajo con artistas como Johnny Marr y The Lightning Seeds. “Nada de eso interfirió jamás con The Who ni fue un problema para ellos”, agregó. “La mentira sería decir que dejé The Who. No lo hice. Tengo un profundo respeto por The Who y por cada uno de sus miembros”, concluyó.

Mantra Of The Cosmos.

Más supernova que supergrupo, Mantra Of The Cosmos es un matrimonio musical que funciona. Está formada formado por algunos de los artistas más influyentes de las últimas tres décadas, ex miembros de Happy Mondays, Oasis y Ride.

Es un supergrupo de rock espacial de ritmos intergalácticos.  La formación se construye alrededor de este diverso grupo de artistas que subraya la intrigante combinación del ácido y laureado poeta de Salford, formando equipo con el hijo del mejor baterista pop de todos los tiempos, que fue entrenado en las oscuras artes rítmicas por Keith Moon.

Una alquimia extraña y maravillosa que lleva un sello inconformista por todas partes.

Mantra of The Cosmos es un popurrí de alto potencial pop, con una mezcla de sonidos dislocados death disco en los que Zak entrega sus ritmos, y luego se pasa a la guitarra y las teclas. Andy Bell aporta su guitarra para un groove hipnótico y finalmente aparece el talento de Sshh para asentar todos los elementos en un paisaje sonoro 3D. 

El resultado es un funk de ciencia ficción, un indie fuera de lo común en una serie de temas pop del siglo XXI aderezados con un oscuro humor de dibujos animados, un melodrama de music hall sobre ritmos minimalistas y chispazos electro.  

Algunas de las canciones fueron descriptas por Bobby Gillespie (Primal Scream) como «Mungo Jerry de ácido». Es que la colisión entre el rey de las fiestas de las calles de Salford y el rey del swing es un bricolaje de todo lo bueno de la cultura pop y la música británicas. Hay agudeza, un hábil giro melódico y muchos momentos excéntricos de feliz locura sonora.

Shaun Ryder está en forma.

Una forma increíble. Es, por supuesto, el líder de Happy Mondays, el conjunto de rufianes más improbable que ha irrumpido en el Top 30 británico, y uno de los grupos más queridos de la historia del pop de su país. En la actualidad es el tesoro nacional que irrumpe en el mundo del espectáculo. Su carrera de décadas ha desafiado a la crítica, al tiempo, a la moda y a sus propias adicciones, y ahora lo vemos como el viejo y sabio guerrero que sigue siendo el señor de la guerra que retuerce las palabras y añade el polvo mágico a hirvientes y palpitantes tracks.

Zak Starkey.

Es uno de esos raros jóvenes hijos de grandes músicos que han trascendido a su padre para labrarse su propio espacio. No contento con ser uno de los bateristas de moda que proporcionan el pulso rítmico a Oasis o The Who, es también un guitarrista y productor inmerso en el reggae.  Con su mujer, Sharna Starkey, también creó su proyecto conjunto de dark dub “Sshh” en 2006. Juntos pasaron 12 años perfeccionando su composición y producción. La culminación de esto fue cuando ambos ganaron un Grammy por su producción en el último álbum de Toots & the Maytals «Got To be Tough», que publicaron en 2020 a través de su propio sello, Trojan Jamaica.

Nadie sabe realmente cómo encontraron tiempo en el estudio para cocinar este guiso de decibeles entre las hilarantes historias de guerra, el ingenio cáustico y la sabiduría trillada de Shaun y la maníaca narración de historias y el profundo amor por la música que desprende Zak por los poros.  Sin embargo, han creado esta música pop lasciva, tambaleante y sorprendentemente hábil con un swing propio que es alegre, juguetón y triunfante, y con su propia visión excéntrica innata.

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