Se tenía que decir y al fin alguien lo hizo. Charly Alberti ya le había pedido a una banda tributo a Soda Stereo que deje de tocar sus temas.

Charly se refirió a los pseudo-homenajes y biografías que, según él, se realizan para lucrar con el grupo. “Hay mucha banda tributo disfrazándose de nosotros, usando nuestros videos en vivo, hay gente que escribe libros llenos de falacias y la gente dice: ‘No, salió en el libro de tal’.
Es todo mentira y está lleno. Entonces, lo que nosotros decidimos con Zeta y con Laura, la hermana de Gustavo, es que tenemos que ser los protectores de nuestra historia. Ella, principalmente, con la parte solista de Gustavo en la que nosotros, obviamente, no participamos. Y nosotros, con Zeta, tenemos que ser guardianes de la historia de Soda Stereo.
Porque van a pasar muchas cosas y preferimos contarlas nosotros a que las cuente otro”, concluyó.
Y no solo sucede con Soda Stereo o Gustavo Cerati, sino con tantas bandas y tantos artistas que el concepto de ser originales se pierde ante la falta de creatividad.
Ecos, de Soda Stereo: por qué es un gran espectáculo y qué le falta para ser un emotivo recital.
Ahora como trío real-virtual, el grupo emprende una nueva etapa con shows en varias ciudades de América latina y España.
El pasado sábado 21 de marzo en Buenos Aires comenzó la gira Ecos de Soda Stereo, que a través de la tecnología trae de regreso al fallecido cantante Gustavo Cerati, para subirse al escenario con sus compañeros Charly Alberti y Zeta Bossio.
Y la aparición de lo que todos sostienen es un «holograma» de Cerati, causó controversia en Argentina, entre los que quedaron impávidos y sorprendidos por la espectacular técnica que lo revivió y entre quienes lo tildan de fraude.
Lo cierto es que los asistentes y los medios especializados, quedaron gratamente ilusionados con un «regreso» demasiado realista del vocalista, lo que incluso provocó llantos y emoción entre los incondicionales fanáticos.

“Estoy moviéndome, con mis propios latidos; llenando vacíos”, así dice la canción de Soda Stereo que fue tomada como título y concepto de este espectáculo que acaba de ser estrenado en el Movistar Arena. Y con un Gustavo Cerati desde el más allá, convertido en una especie de avatar que (según cómo y quién lo vea) no hace otra cosa que llenar el propio vacío que ha dejado, a casi 12 años de su muerte y 16 del preludio de aquella despedida, cuando sufrió el accidente cerebrovascular en medio de una gira de conciertos.
Y que le falta? Le falta Gustavo!